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Ecominería: la respuesta de la industria para contribuir al desarrollo sostenible

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Foto: Daniel Reina Romero - Especial SemanaFoto: Daniel Reina Romero - Especial SemanaLa minería puede ser un socio clave en la protección de especies y ecosistemas y una actividad definitiva para combatir el cambio climático.

SEMANA: ¿Cómo garantizar que la minería sea realmente una actividad sostenible?

JORGE ALBERTO JARAMILLO PEREIRA: Para los inversionistas, la sostenibilidad del planeta y la contribución que pueden realizar sus empresas se ha convertido en un asunto de reputación. Actualmente, las compañías buscan menores emisiones de CO2 , mayor eficiencia en la gestión del agua, mejorar la seguridad y desarrollar acciones para proteger la salud. La industria minera está llamada a ser un catalizador del desarrollo sustentable y de la estabilidad socioeconómica. La minería está a la vanguardia de muchas soluciones para crisis convergentes y es parte integral de la producción tecnológica de energía renovable, que requiere mayor demanda de minerales.

SEMANA: ¿Y el impacto en la biodiversidad?

J.A.J.P.: La minería puede tener gran impacto en la protección de especies y de ecosistemas. Puede combatir el cambio climático, aportando minerales para la construcción de paneles, como cobre, níquel, cobalto, entre otros. También aporta a la movilidad eléctrica necesaria para combatir la contaminación gaseosa y climática. Sin embargo, la minería arrastra mala imagen, asociada principalmente a la extracción ilícita de minerales, y esta debe ser transformada aplicando altos estándares ambientales y sociales.

SEMANA: ¿Cómo cree que sea posible cambiar esa percepción negativa hacia esta actividad?

J.A.J.P.: Nuestro líder, elegido por votación popular, Aníbal Gaviria Correa, con su inmenso compromiso por la ecología, nos propuso impulsar una apuesta de valor para la implementación de una minería compatible con los ecosistemas ambientales y sociales, la cual estamos desarrollando con el liderazgo del Gobernador (e) Luis Fernando Suárez Vélez y con la asesoría del experto Ecominero Alfonso Monge. La llamamos Ecominería UNIDOS bajo el mismo cielo azul y buscamos la ejecución de una actividad minera en todas las escalas con tecnologías limpias, manejo adecuado de los recursos naturales renovables y no renovables, y formación y formalización del recurso humano. La realidad minera, grande y pequeña, además, cuenta con ejemplos maravillosos que infortunadamente no son divulgados.

SEMANA: Y Colombia tiene potencial para este tipo de minería que propone...

J.A.J.P.: En nuestro país llueve tres veces más que el promedio a nivel mundial. Además, somos un país con la segunda mayor biodiversidad del mundo y rico en agua, por lo cual buscamos un camino hacia la excelencia de la minería que sirva de ejemplo para otros países tropicales. La Ecominería es un propósito responsable que busca emplear prácticas que reduzcan los impactos negativos, tanto ambientales como sociales, buscando maximizar el bienestar y las oportunidades de las comunidades, así como recuperar ecosistemas afectados por la actividad humana.

SEMANA: ¿Cuál sería el impacto de llegarse a implementar con éxito en un país como Colombia?

J.A.J.P.: Primero, una huella minera de carbono mínima. Otro impacto positivo es fomentar la apuesta por una productividad ecológica: gestión eficiente del recurso hídrico, eficiencia energética, producción sustentable, y asistencia técnica y tecnológica. Se trata de un nuevo modelo de desarrollo sustentable para países tropicales, con transparencia en el ejercicio de la actividad minera, aplicando iniciativas como el EITI, desarrollo de proveedores y capacidades locales, en busca de la excelencia en la minería. El aumento de la economía limpia está creando nuevos mercados para los minerales. Estas energías se han abaratado; la energía solar, por ejemplo, cayó 80 por ciento en la última década.

SEMANA: ¿Cuál es su mensaje para el sector y el país?

J.A.J.P.: Es necesario un cambio del contrato social en torno al sector extractivo, un cambio de entendimiento del sector, de ajuste hacia la minería ecológica, de las empresas y los mineros como ya varios lo están haciendo, de la sociedad civil organizada y del aparato público. Este nuevo contrato debe orientarse hacia el bien común, el beneficio mutuo y el respeto de las diferencias culturales. El sector extractivo puede desatar su potencial de contribuir al desarrollo inclusivo orientando sus acciones hacia una visión y el beneficio compartido, siendo un actor fundamental para la reactivación de la economía.

Fuente: Semana.com