Menu
RSS

Transición energética: la bandera de Minenergía

0
0
0
s2sdefault

En la búsqueda de un país que avance en términos económicos y sociales, el Ministerio de Minas y Energía ha enfocado su trabajado durante los últimos cuatro años en hacer de la transición energética una realidad para Colombia.

¿Qué significa esta transición y por qué es tan importante para el futuro del país? Por el impacto en términos ambientales, sociales y económicos que ya tiene y que va a tener a nivel mundial. Se trata de un asunto de sostenibilidad indispensable para el futuro de la humanidad. Y “las transiciones pueden ser más o menos rápidas, pero siempre toman tiempo, y en el entretanto nuestro deber es garantizar que todos los colombianos cuenten con los recursos energéticos que necesitan día a día”, explica el ministro Diego Mesa Puyo.

A pesar de que Colombia ha tenido recursos de talla mundial para el desarrollo de energías no convencionales, como solar y eólica, ha sido un país rezagado en la incorporación de estas nuevas tecnologías. Menos del 0,5% de la energía eléctrica que se generaba en 2018 venía del sol o del viento. Además, las reservas probadas de petróleo tenían una vida útil de 6,2 años, mientras que las de gas llegaban a los 9,8 años.

Por eso, con tres retos en mente: la transición energética, la reactivación del sector hidrocarburos, y una minería para la transición, el Minenergía sostuvo su plan de trabajo durante cuatro años para dejar “el legado para el presente y el futuro de Colombia” en materia de transición energética. Y, por otro lado, impulsar un sector que requería ordenarse y pensarse con un enfoque más moderno, más incluyente e innovador, todo dentro del marco de la legalidad.

La transición energética, principal política pública del sector durante el gobierno del Presidente Duque, se materializó a través de diferentes instrumentos de política pública y regulatoria, como el Plan Nacional de Desarrollo; la Ley de Crecimiento, que creó incentivos tributarios para las industrias intensivas en el uso de capital; la Ley 2099 de 2021 (Ley de Transición Energética) que introdujo mejoras adicionales a los incentivos tributarios de la Ley 1715 y extendió los beneficios a nuevas tecnologías como el hidrógeno de cero y bajas emisiones, la geotermia, el almacenamiento de energía y la medición inteligente; y la aprobación del CONPES de Transición Energética, que traza una hoja de ruta a mediano y largo plazo para seguir avanzando en el camino de la transición.
Retos cumplidos

Presidente Ivan Duque y Ministro de Minas y Energía Diego Mesa, en parque eolico en la Guajira Foto: Minenergía.gov.coPresidente Ivan Duque y Ministro de Minas y Energía Diego Mesa, en parque eolico en la Guajira Foto: Minenergía.gov.co

El gobierno de Iván Duque se trazó la meta de masificar las fuentes no convencionales de energías renovables y a su vez incrementar la capacidad del país en generación de energía limpia. Hoy, Colombia cuenta con 25 parques solares, 2 parques eólicos, 10 proyectos de generación distribuida de gran escala y cerca de 3.000 proyectos solares fotovoltaicos de pequeña escala, con una capacidad que ronda los 880 Megavatios pico -MWp, equivalente a 30 veces la capacidad que existía en 2018. Estos proyectos pueden abastecer el consumo de energía de más de 600 mil familias, al tiempo que reducen la emisión de más de 1,1 millones de toneladas de CO2, comparado con la generación de una planta térmica de carbón, lo que equivale a plantar más de 15 millones de árboles.

Respecto a la minería, sin la cual no sería posible la transición energética que necesita el país, el Gobierno Nacional avanzó en la diversificación de una canasta minera legal y generadora de conocimiento que alcanzó la cifra más alta de titulación en los últimos ocho años (más de 410 títulos mineros otorgados) y logró la puesta en marcha de más de 40 proyectos estratégicos con minerales como cobre, fosfatos y oro.

Ahora bien, el cambio climático no quedó atrás. Según el Ministro, Colombia llegará a la COP 26 (La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) en noviembre de este año, con el firme compromiso de reducir en un 51% sus emisiones de CO2 a 2030, y lograr la carbono neutralidad en 2050.

Allí mismo presentarán la actualización del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático del sector Minero-energético con alcance a 2050, con la meta de alcanzar la carbono neutralidad de este sector para fortalecer su competitividad y sostenibilidad. En cifras: reducir 11,2 millones de toneladas de CO2 equivalente a 2030 y alcanzar la carbono neutralidad del sector al año 2050.

El legado de la transición energética para el presente y el futuro de Colombia ya es una realidad y el país tendrá el reto de seguir avanzando en esta transición tan importante para cuidar y preservar la vida del planeta y de sus habitantes.

A la fecha se ha multiplicado 35 veces la capacidad instalada del país para la generación de energía solar y eólica, una capacidad equivalente a lo que consumen en promedio 650.000 familias en el país.


Fuente: Elcolombiano.com