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Titulares abren la puerta a la formalización

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Usaid 1Los titulares mineros juegan un papel muy importante en los procesos de legalización minera en Colombia. Además de darle la mano al Estado en su política de regularización a
través de figuras como los subcontratos de formalización y operación y la cesión de áreas, están posibilitando que la pequeña, mediana y gran minería coexistan en un mismo
territorio.

Ejemplo de esto son los titulares que, en equipo con el Programa Oro Legal de USAID, han contribuido con la legalización de unidades de producción minera. Estas se encuentran
en proceso de formalización, lo cual quiere decir que todas sus operaciones se realizan cumpliendo estándares técnicos, ambientales, económicos, laborales y sociales.

Legalizarse de la mano de los titulares, además del respaldo lícito que se logra al trabajar al amparo de un título minero, les permite a los pequeños mineros recibir asesoría técnica,
procesar el mineral en plantas libres de mercurio, obtener mejores ingresos por la venta de oro y, en el caso de las minas de veta, comprar los explosivos a un mejor precio.

Oro Legal conversó con algunos de los titulares mineros para conocer el proceso de legalización que estos facilitaron con los mineros que explotan al interior de sus títulos, las
dificultades que enfrentaron y los cambios que hoy se evidencian en las unidades mineras.

“Subcontratos, la herramienta perfecta”

Para Diego Sánchez, gerente de operaciones de Quintana SAS, los subcontratos de formalización son la herramienta perfecta para que los titulares y los pequeños mineros lleguen a un acuerdo, trabajen de la mano y hagan empresa juntos. Hasta el momento han legalizado siete unidades de producción minera a través de esta figura y otras están en el proceso.

“Al inicio hubo dificultades con el cumplimiento de las normas ambientales; sin embargo, lograron ponerse al día con este requisito. Esto para mí es ganancia porque el simple hecho de que un minero comience a rehabilitar las áreas explotadas y tenga un plan de manejo en su mina, le obliga a reforestar y a pensar en alternativas productivas hacia el futuro. Adicionalmente, la legalización les permite reducir el nivel de riesgo con los actores ilegales que hacen presencia en la región, y acceder a beneficios y préstamos con las entidades bancarias”.

“El subcontratista responde por su área formalizada”

Por su parte, Jaime Ignacio Gutiérrez Bernal, gerente general de Nugget SAS, manifestó que “el subcontrato de formalización es una ruta de legalización que permite la explotación rápida y le cede la responsabilidad ambiental, social y laboral al subcontratista; es decir, menos riesgo e inversión para el titular. En la actualidad tenemos siete unidades mineras bajo esta figura, cuatro de veta y tres aluviales.

Agregó que “las dificultades con los mineros tradicionales son de tipo cultural y lograr que entiendan que la formalización no solo trae derechos sino también obligaciones es todo un reto. Los pequeños mineros quieren aprovechar los beneficios de la legalidad, pero pretenden, en algunos casos, seguir actuando como informales en lo que les convenga; sin embargo, una vez superado este punto las cosas fluyen bastante bien”.

“No obstante, los subcontratos de formalización generan una relación estrecha con la comunidad circundante; esto facilita el desarrollo del proyecto central. Así mismo, pueden generar ingresos adicionales al titular dependiendo del acuerdo al que se llegue, sin dejar de lado el conocimiento que los mineros tradicionales tienen de la zona, lo cual podría verse como beneficio pues hacen un trabajo exploratorio importante” concluyó Jaime Ignacio Gutiérrez Bernal.

El subcontrato facilita el camino

Hernán García, titular minero del municipio de Barbosa/Don Matías solo posee un subcontrato de formalización, el cual le ha permitido conocer las bondades que ofrece para trabajar con el pequeño minero.

“Pienso que lo más complicado para un minero tradicional es el hecho de que tenga que asumir responsabilidades con sus empleados y con el medio ambiente. Pero una vez se concientiza del tema y ve que vale la pena, termina por convencerse de que esto es lo más indicado.

Cuando un minero se legaliza inmediatamente comienzan a verse los cambios. Los problemas se acaban tanto para ellos como para el titular. Viven más tranquilos porque las autoridades dejan de perseguirlos y uno ya no tiene que preocuparse tanto por el impacto ambiental porque le corresponde al subcontratista mitigarlo”.

Título minero

El título minero es el documento otorgado para tener el derecho a explorar y explotar minas de propiedad estatal. Actualmente este derecho se puede obtener a través de un contrato de concesión. Cualquier persona, natural o jurídica, que tenga el objetivo de desarrollar la actividad minera puede aplicar a esta figura.

Subcontratos de formalización

Esta ruta abre muchas posibilidades para la pequeña minería que trabaja ilegalmente en áreas concesionadas porque puede firmarse, aunque estas estén en fase de exploración.

Requiere el visto bueno de la autoridad minera, pero establece dos medidas fundamentales para promover una minería responsable: (1) los subcontratistas tienen que formalizarse – lo cual implica que van a cumplir los parámetros técnicos, ambientales, económicos, laborales y sociales establecidos, y (2) el subcontrato tiene una duración no inferior a cuatro años prorrogables. Esto garantiza estabilidad y tiempo para la transición hacia la formalidad.

Contrato de operación

El contrato de operación es una figura que trae la Ley 685 de 2001 en su artículo 221, y es utilizada como una estrategia de formalización de actividades de pequeños mineros que trabajan dentro de un título otorgado a una tercera persona. Se da a través de un acuerdo privado entre las partes y el titular es el responsable ante las autoridades en términos de fiscalización minera, regalías y control y seguimiento ambiental.

Por: Paisminero.co / CP - Programa Oro Legal , USAID

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